sábado, abril 14, 2012

Plegaria

Para Dolores Castro

Dolor,
cinco letras que saben a café
cinco letras que se van con el tabaco.

En el dolor de la tarde nos perdemos
en el dolor de Cristo nos refugiamos.

Hijo del dolor, el hombre,
lo disfruta, en sus fonemas se deleita,
pues con dolor llega a este mundo
y se marcha con él a tierras lejanas,
siempre con su sentir a cuestas,

y en el costado izquierdo de Dios se reconstruye,
como los días y las noches
- y de nuevo los días –
porque en ese costado se gestan
los abandonados, suicidas y locos;
esos que no soportaron la carga del fonema,
esos poetas,
náufragos del dolor en el bajel vespertino que anuncia
la fingida muerte de los días.

Dolor:
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva,
a ti suplicamos,
gimiendo y llorando,
en este valle de lágrimas.


**Del libro "Cuarto Menguante". Editorial La Regia Cartonera. Monterrey, Nuevo León, México. 2011.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantó, pues estos últimos días el dolor ha estado muy presente para mí.
Además, me fascina el introducir la religión en una poesía, y darle un significado tan personal.

(Marcela Quiñones)

Manuel Malvo dijo...

Muy bueno...dolor siempre presente.
SIempre que alguien menciona dolor me viene a la mente de Tito Muñoz y que dedicó su libro "Sirenas en conserva" a su dentista, "la persona que menos dolor me ha causado en la vida"

Saludos Sonia!

De poesia y otras cosas más dijo...

el dolor , sensación y sentimiento innato en la especie humana , como luchar contra él , como hacer de esta civilización una civilización que pueda, quiera y sepa evitar el dolor, que sepamos ser felices y minimizar el dolor, que aceptemos las cosas dolorosas que suceden en nuestras vidas , aunque parezca una acción titanica